En tiempos de crisis, ¿Software Libre?

Software libre

Siempre que la temida sierra económica mira hacia abajo, crecen como por encanto los defensores de la utilización del software libre en la Administración Pública. El Ayuntamiento de Getafe aprobó el 1 de febrero de 2012, por unanimidad de todos los grupos políticos, y sin ningún informe técnico al respecto, una proposición en la que “se insta al gobierno municipal a la implantación de software libre en todos los ordenadores y medios de uso escolar de este municipio”.

Aunque los políticos de ambos bandos (en este caso 3 bandos) se abracen y feliciten por haber coincidido en algo, y sobre todo en un concepto que se apellida “libre”, los que desde hace muchos años trabajamos y apostamos por el software libre, y nos hemos atrevido a utilizarlo en nuestros proyectos (y por ello hemos sido demonizados), no podemos sino sonreir amargamente, pues mucho nos tememos que los políticos (otra vez) hacen brindis al sol económico (que ahora calienta menos que antes) y, cual romería santera que celebra rogativas para que cambie el signo de los tiempos, encomiendan a “san softwarelibre” la solución de sus males endémicos: La economía mal gestionada y la ineficiencia.

El software libre no es una panacea, la “purga Benito” que acaba con todos los males y los enormes costes informáticos de una organización pública. Al contrario, se han dado casos en que este cambio de rumbo, debido a la mala-gestión-del-cambio, ha acabado con la propia empresa en quiebra.

Muy bravo he comenzado este artículo, pero sólo es para llamar la atención sobre dos cosas: Primero, y parafraseando a Adenauer, “la tecnología es demasiado importante para dejársela a los políticos”, o mejor dicho como moneda de cambio político; y segundo porque llevo trabajando más de veinte años para que el software en la Administración Pública sea abierto, compartido, reutilizado y colaborativo: Nunca he entendido que municipios limítrofes, con el mismo número de habitantes e idénticos problemas de gestión, tomen caminos opuestos en la compra de su software de gestión o, peor aún, tomen el mismo camino pagando cada uno su coste por separado a la misma empresa.

Volviendo a la proposición aprobada por el Ayuntamiento de Getafe: Señores concejales, el software libre no se puede “instalar en todos los ordenadores” porque si, como parece, a lo que se van a limitar es a instalar OpenOffice, lo que harán será robustecer y reivindicar el sistema propietario que corre por las venas de la organización: Desde el sistema operativo hasta la totalidad de los sistemas de gestión (tributaria, financiera, etc.), pasando por el Sistema Gestor de Base de Datos, son propietarios. Y a esos propietarios habrá que pagar (y mucho) para adaptar sus aplicativos al nuevo software “libre” que se instale.

El cambio de paradigma de una Administración Pública hacia el Software Libre (con mayúsculas) es vital para su evolución hacia una administración de excelencia, y tiene muchos beneficios:  Favorece la transparencia, la interoperabilidad y la sostenibilidad de las aplicaciones, se garantiza la independencia de proveedores, pone conocimiento a disposición de las empresas, mejora la competitividad, garantiza la privacidad y la seguridad, y sobre todo: Permite Compartir, Reutilizar y Colaborar (http://www.cenatic.es) .

Pero el cambio no es trivial, como he mencionado antes: Requiere un replanteamiento global de la administración y establecer unos objetivos a medio y largo plazo, en cuyo recorrido seguramente también habrá que implantar un sistema de calidad para toda la organización.

Y el cambio tampoco es gratis: Se requiere un equipo técnico, muy experto en tecnología y organización, que cuente con el apoyo total de la Corporación personificado en su máximo exponente (el Alcalde o Presidente) y la inversión necesaria para ir transformando poco a poco, paso a paso, la forma de hacer las cosas. No se trata de hacer lo mismo con otras herramientas, sino (repito) utilizar por fin unas herramientas que nos permiten colaborar con otras administraciones, distribuir el conocimiento,  y reutilizar el conocimiento de otros. A partir de ahí surgirán otros elementos tan importantes como la transparencia, la participación ciudadana y la c-administración (administración “con” la ciudadanía).

Lo que la Administración Pública correspondiente debe plantearse, sosegadamente, es si la situación actual es propensa a esos cambios que conllevan, indefectiblemente, la creación de un departamento “ad hoc” con su presupuesto, personal, etc., o por el momento es mejor dejar las cosas como están hasta que “amaine el temporal”.

No digo nada nuevo. Sólo soy uno de tantos funcionarios que nos autodenominamos “funkzionatas” (http://funkzionatas.wordpress.com), funcionarios emprendedores, que no nos resignamos a que las cosas se sigan haciendo de la misma manera, pero que no queremos atajos ni aventuras que puedan perjudicar nuestras organizaciones, aunque su espíritu sea loable.

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Acerca de Amalio

Apasionado de la función pública y de la gobernanza en libertad participativa. Creo que los cambios son posible y en ello me empeño.
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2 respuestas a En tiempos de crisis, ¿Software Libre?

  1. eduardo dijo:

    bravo Amalio

    enhorabuena por tu artículo

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